Syntagm
sports

Villarreal CF | Carlos Romero, sobre el estilo de Iñigo: «Nos exige mucho, pero somos capaces»

Carlos Romero tiene marcada en rojo la cita ante el Deportivo de La Coruña. No será un partido cualquiera para el lateral amarillo. Después de crecer lejos de Vila-real durante su cesión al Espanyol, el defensa ha regresado este verano al Villarreal dispuesto a ganarse un sitio y este fin de semana podrá volver a jugar en el estadio que considera su casa. El futbolista fue uno de los protagonistas del tradicional acto de bienvenida organizado esta tarde por la Agrupació de Penyes del Villarreal CF en el Restaurante El Ceramista. Junto a Romero estuvieron Iñigo Pérez, Péter Gulácsi, Nathan Saliba, Alassane Diatta, Rubén Gómez y Carlos Maciá, que pudieron compartir un encuentro cercano con los aficionados groguets.

Romero reconoció que el vestuario tiene entre ceja y ceja conseguir la primera victoria de la temporada después de un inicio en el que los resultados no han acompañado del todo a las sensaciones ofrecidas por el equipo. «Estamos con muchas ganas de conseguir la primera victoria porque creo que no tenemos la puntuación que queríamos. Eso es una realidad, pero el equipo está confiado y está a gusto con la forma en la que venimos jugando y con un sistema que creo que se nos acopla bien. Solo falta que lleguen los tres puntos», señaló.

El regreso a su casa

La cita ante el Deportivo tendrá además un componente especial para el lateral, que llevaba tiempo esperando regresar definitivamente a Vila-real. «Tenía muchas ganas de poder estar aquí, de estar tranquilo, de volver a la que considero que es mi casa desde que llegué en juveniles», confesó.

Romero afronta esta nueva etapa convencido de que el Villarreal puede firmar una temporada importante. «Estoy muy feliz. Creo que tenemos una oportunidad bonita de conseguir grandes cosas y ojalá que con la Champions, la Liga y la Copa podamos hacer algo bonito», apuntó. Y reconoce que espera con impaciencia el momento de pisar nuevamente La Cerámica como jugador del primer equipo: «No he podido sentir todavía lo que es jugar aquí y tengo muchísimas ganas de que llegue el partido, de volver a sentir a la afición, de jugar en casa y de poder ganar ya».

Para llegar hasta este punto tuvo que recorrer un camino fuera del club. Su cesión al Espanyol respondió precisamente a la necesidad de sumar minutos y crecer en la élite antes de regresar al Submarino. «Era la idea que teníamos en mi cabeza y también en la del club. Tenía que salir y yo era el primero que era consciente de la realidad», explicó. Una decisión que considera plenamente acertada: «Me vino muy bien y creo que he cumplido. Se ha visto mi crecimiento para volver aquí siendo mejor y la verdad es que se ha cumplido».

Cómodo con la idea de Iñigo

Uno de los aspectos que más está llamando la atención en este inicio de temporada es el papel que Iñigo Pérez reserva para sus laterales. Romero puede aparecer pegado a la banda, pero también cerrar su posición y convertirse prácticamente en un centrocampista más durante determinadas fases de los encuentros. Una función que exige interpretar constantemente el juego y que el futbolista está disfrutando. «Ya veníamos viendo su manera de jugar con los laterales. Es verdad que es una forma nueva, pero individualmente me siento muy a gusto», explicó. «Tanto por dentro como por fuera, dependiendo de la idea del partido y de nuestra forma de jugar, hay que acoplarse. Yo estoy contento, creo que el míster también y poco a poco hay que coger conceptos y seguir creciendo», añadió.

El sistema requiere además un enorme esfuerzo físico. La intención del nuevo Villarreal pasa por jugar muchos minutos en campo contrario y activar una presión agresiva tras pérdida, algo que obliga a defensas y centrocampistas a recorrer muchos metros. Romero entiende que esa exigencia forma parte del nuevo camino. «El sistema de Iñigo depende de presionar muchísimo, de correr mucho. Nos exige un montón, pero estamos contentos, somos capaces de hacerlo y creo que podemos cumplir».

La ilusión de la Champions

Romero afrontará también esta temporada uno de los mayores desafíos de su carrera: disputar la Liga de Campeones. «Me hace muy feliz. Creo que me siento preparado para afrontar el reto», afirmó. «En la Champions están los mejores, los mejores de toda Europa, y este año es bonito para mí poder medirme a ese nivel. Ya veremos hasta dónde soy capaz de llegar».

En el vestuario permanece además el recuerdo de la decepcionante participación continental de la pasada campaña. Lejos de suponer una losa, Romero considera que debe convertirse en una motivación añadida. «Nadie estuvo contento por lo que pasó el año pasado en Champions, pero tenemos una oportunidad de ver de lo que somos capaces. Estoy seguro de que vamos a hacer una gran Champions».

El calendario no concederá demasiado margen a partir de ahora. El Villarreal afrontará cinco encuentros en apenas quince días y tendrá que acostumbrarse a competir prácticamente cada tres jornadas. «Sabemos el calendario que nos tocaba y este año va a ser así, vamos a tener partidos cada tres días. Pero tenemos una plantilla amplia, de sobra para repartir minutos», explicó. Antes de viajar a Alemania para medirse al Borussia Dortmund, Romero tiene claro dónde debe estar puesta toda la atención. «Primero el partido del Dépor y luego ya pensaremos en Dortmund», aseguró.

Y el mensaje hacia el estreno en La Cerámica es inequívoco. Romero quiere un Villarreal intenso desde el primer balón. «La exigencia tiene que ser desde el minuto uno, para que se vea la rabia que tenemos de no haber ganado. Nos merecemos ya tres puntos y seguro que los vamos a conseguir». El Deportivo llegará a Vila-real después de reforzarse de manera importante en el tramo final del mercado, pero Romero no duda del potencial del conjunto amarillo. «Han firmado muy bien, pero nosotros también tenemos una plantilla increíble. Somos una de las mejores plantillas que hay en la Liga y creo que somos capaces de ganar a cualquiera». Una declaración de intenciones antes de que La Cerámica vuelva a abrir sus puertas al Submarino.

Fuente original: www.sport.es →