La UEFA ha anunciado de manera oficial los cambios que se aplicarán a partir de la próxima temporada en la Champions League, Europa League y Conference League. El más llamativo de todos hace referencia al ciclo de tarjetas amarillas, un aspecto fundamental en esta competición, principalmente cuando llegan las eliminatorias y muchos jugadores están apercibidos.
Hasta la fecha, la normativa que hacía referencia al ciclo de tarjetas amarillas estipulaba que un futbolista debía cumplir una sanción automática de un partido si acumulaba un total de tres amarillas. Tras esa suspensión, el reglamento imponía la misma sanción cada dos tarjetas más. Es decir, a la quinta, séptima, novena y así sucesivamente.
El cambio del formato de la liguilla de la Champions League provocó que las probabilidades de que un futbolista fuera sancionado aumentaran. Ahora ya no se juegan seis partidos, sino ocho, lo que ha hecho que algunos futbolistas se hayan perdido partidos de la fase eliminatoria. El riesgo de sanciones se convirtió en un aspecto que preocupaba todavía más a los clubes.
Ante esta situación, la UEFA ha actuado. Desde esta próxima temporada, el ciclo de amarillas pasará de tres a cuatro amarillas. Por lo demás, todo se mantendrá igual: las siguientes suspensiones se aplicarán cada dos tarjetas adicionales. En este caso, serán la sexta, la octava, la décima y así consecutivamente. Aunque tan solo se trate de un partido más, cambia por completo la gestión de los clubes.
"A partir del primer partido de la fase de liga, los jugadores y los miembros del cuerpo técnico quedan sancionados para el siguiente partido de la competición tras recibir cuatro tarjetas amarillas que no hayan dado lugar a una tarjeta roja, así como tras cualquier tarjeta amarilla posterior de número sexta, octava, etc", reza el comunicado de la UEFA.
Modificación en los relojes de los estadios
También se aplicará otra modificación en los relojes de los estadios. Hasta ahora, el reglamento prohibía que los organizadores mostraran el tiempo jugado una vez finalizada cada mitad, del mismo modo que en la prórroga. El avance de la tecnología y la aparición de dispositivos móviles han dejado obsoleta esa normativa, ya que los aficionados pueden consultar el tiempo exacto del partido en cualquier momento y desde cualquier lugar del estadio.
Por ello, la UEFA ha dado la vuelta a la normativa y se ha adaptado a los tiempos que corren. El nuevo texto permitirá que los relojes de los estadios muestren tanto el tiempo jugado como el restante. "El tiempo añadido de cada mitad debe indicarse en minutos adicionales, no como tiempo de juego continuo (es decir, 45 + x, 90 + y). Lo mismo se aplica en el caso de la prórroga (105 + x, 120 + y)", aseguró el escrito.