Amenos de un mes para terminar el mercado, el Barça parece que ha puesto la directa para intentar solventar el problema del delantero centro, una posición que aún puede verse más afectada si finalmente Ferran Torres decide irse al PSG previo traspaso millonario. Ya no es que sea una petición expresa de Hansi Flick desde el inicio de la planificación, sino que se trata de una operación estratégica que si no se hace ahora o en enero, puede traer serias complicaciones de futuro para el equipo blaugrana.
Y es que el Barça está fichando todo lo necesario este verano con la regla 1:1 asumiendo que en el futuro puede tener dificultades con el límite salarial si hay que trasladarse unos meses a Montjuïc. Fichar a un delantero ‘top’ en esas condiciones sería una quimera, por lo que la plantilla se quedaría sin un claro especialista goleador por dos temporadas, un riesgo que nadie quiere asumir.
Internamente se ha debatido mucho sobre la posibilidad de jugar con un falso ‘9’ ya que hay futbolistas de sobrada calidad que podrían cumplir esta función, pero Hansi Flick no lo tiene nada claro. El gol se paga caro y el Barça podría perder este curso a dos futbolistas que lograron casi 40 dianas en la temporada pasada. Y eso es mucho. Competir sin un claro delantero puede ser un hándicap y ha llegado el momento de actuar. El club debe aclarar de una vez por todas el caso Julián Álvarez y, si no es posible, activar las opciones que tengan encima de la mesa.
Y es que el Barça tiene una ventaja por encima de otros equipos. Con lo que ataca, con lo que chuta a portería, con su dominio aplastante, para un delantero es muchísimo más fácil ver puerta que en cualquier otro club. A estas alturas de verano va a ser difícil optar por un primera espada, pero hay jugadores que, aunque sean apuestas arriesgadas, podrían dar un salto importante como blaugranas. Lo que queda claro es que abandonar la posibilidad de fichar no debería ser ninguna opción. Deco trabaja y en el club están convencidos de que lo conseguirá. Este y algún que otro fichaje que ahora parece impensable.